Lao Chi-Kun

El nombre “Lao Chi-Kun” remonta a dos conceptos fundamentales, el primero, “Lao” en chino, significa antiguo, o también, el más antiguo, el anterior a todos, es el prefijo que se utilizo para resaltar la antigüedad por ejemplo en “Lao tzu”.

El segundo es el de “chi-kun”, pues, no es el ideograma “chi” de chi-kung ,aunque en español se escriban iguales…en este caso,”chi” se refiere a energía como sustento del espíritu, no como energía nutricia (caso de “chi-kung”).

El ideograma “KUN”, se refiere a energía de tierra, de la tierra como naturaleza …por eso se puede decir, el “lao chi-kun” es el antiguo cultivo de la energía espiritual a través de la naturaleza.

Este tipo de Chi-kung, es diferente a muchos otros no por presentar de una manera diferente las mismas cosas, si no que, esencialmente busca cosas diferentes, sus conceptos taoistas no tienen contradicción con la practica en si misma, y el maestro cai-wen-yu lo considera la base necesaria para cualquiera de las artes internas taoistas (tai-chi-chuan, pa-kua-chang, Xin-yi-quan, yi-quan, feng-shui, nei-dan-kung, artes taoistas etc…)

El Lao chi-kun tiene, como primer desafío, hacer que el cuerpo se abra. Este “abrir” es un concepto muy amplio e imposible de describir solo en palabras, la experiencia investiga y completa este concepto. La apertura que busca el Lao chi-kun no es una apertura controlada, ni gobernada por el yo, al contrario, el practicante en esta etapa aprende a no controlar, a dejar que la naturaleza externa e interna se junten.

Como dicen varios textos taoistas: “el cielo y la tierra se juntan y los seres nacen, yin y yang se juntan y aparece la vida”. Sin embargo, la practica de muchos modelos actuales de practicas de origen taoistas dejan muchas veces de lado su quintaesencia: el wu-wei.

Normalmente se cae en una contradicción al tratar de describir con palabras el wu-wei, pero como dijo el gran maestro Lu-dong-bin: “mientras se usen las palabras sin creer que son las cosas no hay peligro de creer que uno tiene la verdad”, el wu-wei es el movimiento con el que giran los planetas, con el que armonizan los elementos de la naturaleza, con el que crecen los árboles y nacen las estrellas, rara cualidad la del hombre, poder moverse fuera de este circulo, a esta capacidad negativa los taoistas la llaman “la vaca misteriosa”.

Ahora bien, el hombre también puede “hacer vacío de sí mismo”, y este es el primer paso para aprender.

A menudo queremos aprender lo mejor para nosotros, aprender a cultivar el espíritu original, dicen los antiguos taoistas (todos ellos), “empieza por aprender a aprender”.Este pequeño detalle no se toma en cuenta normalmente cuando la enseñanza de practicas para la salud y/o el espíritu se difunden (palabra contraria a “profundizar”).

En nuestro trabajo lo primero es enseñar a aprender, y esto no es una idea, es un concepto comprobable por el propio practicante.

Las prácticas transmitidas directamente tienen un seguimiento y son dadas por personas que dedicamos nuestra vida a trabajar, pulir y comprender estos conocimientos, nuestra práctica esta viva, como una planta, requiere de cuidados, pero no podemos apresurar o forzar su crecimiento.

Las practicas no son “transferibles”, por la simple razón de que el lao-chi-kun no es una forma de vida, u dogma, o una filosofía aplicada, es un medio que produce la manera de ver las cosas más naturales para cada uno, de ahí que en nuestros encuentros y los encuentros con el maestro Cai-wen-yu sean muy particulares, es decir, se le da a cada uno lo que tiene que trabajar ,descubrir, investigar , de acuerdo con su momento y su capacidad inicial.

Para esta primera etapa hay dos cosas fundamentales a saber:

  1. Uno nunca practica lo suficiente.
  2. Cuando uno practica, cree que lo esta haciendo.

Estas dos observaciones (se vienen haciendo en el taoismo desde hace unos dos mil años a un gran número de practicantes) antes que desalentarnos nos brinda una posibilidad:

Abrirnos a funcionar y pensar de otra manera, en lo profundo, nos acercamos a algo así tratando que sea justamente esto lo que pase.

Practicamos poco se refiere a que normalmente los practicantes no practican en la vida diaria los conceptos y conocimientos que adquieren en la disciplina, esto le pasa a todas las religiones, filosofías y artes en general…

Creemos que practicamos porque, ineludiblemente, decidimos que la práctica sea lo que nosotros ya creemos que es, y esto, también pasa de un modo bastante general. Entonces? Que hacemos? ,la clave esta en el propio Lao-chi-kun: abrirnos, mantener la posibilidad de que no conocemos todas nuestras posibilidades, mantenemos la apertura de que tal vez, no sabemos como es el cuerpo, la energía, el espíritu, y esto es fácil al principio, al poco tiempo uno coloca todo en su lugar y ya cree que sabe, ya no se mantiene abierto, esto se llama “practica muerta”.

La primera etapa, la de “sentir el mar”, es solo la primera etapa necesaria para empezar a practicar Lao-chi-kun, hay autodenominados profesores que enseñan solo esto, desconociendo que es como aprender el abecedario en primaria, capacita a la persona para algo más, no se trata de repetir el abecedario hasta los 80 años de edad sin saber hablar.

Cuando se quiere , a su vez, integrar estos conceptos a nuestra vida diaria, se esta ante una tarea noble, coherente y que necesita contención y comprobación, por eso les pido, que no “crean” en estas practicas, si no que intenten, a pesar de que es difícil, comprobar, investigar, unir con la vida que llevan: ninguna practica para la salud o para el cultivo espiritual sirve si no nos sirve en nuestra cotidianidad, se transforma en un lavado de los pecados, mientras la vida no se deja impregnar por lo que aprendemos y entendemos, a esto, no se le puede llamar realmente aprender, los taoistas le llaman: “practica fantasma”.

A si que, cuando estés en el micro, cocinando, durmiendo, caminando, en aquellos momentos más estresantes, es ahí, donde podemos entender más de estas practicas tan ajenas a nuestra cultura.

Este seminario incluye, de mi parte un compromiso con ustedes y de ustedes conmigo si deciden aceptarlo, mantenernos despiertos para crecer. Mi compromiso es ayudarlos a que esto les sirva en su vida, en sus artes, frente a las cosas que los enferman, y que haga crecer lo que los sana, no es un seminario que se termina, estoy a disposición para que me consulten y para acercarles a un maestro que dedica su vida en ayudar a trasladar estas prácticas, no queremos que repitan cosas que no entienden o no les sirven, estas prácticas tienen un potencial enorme, y ustedes también.

Gabriel Nieto

clase de lao chi kun - gabriel nieto

Clase de Lao chi-kun con Gabriel Nieto