Seminarios de Tai Chi y Chi Kung

Me gustaría mediante este artículo presentar de manera sencilla las prácticas del Tai Chi y del Chi Kung, lo que los diferencia y lo que los une, sus diferentes modalidades y sobre todo dar una orientación a quien desea introducirse en estas prácticas novedosas y desconocidas.

Está claro que los sistemas de salud chinos están llegando a nuestra sociedad y despertando realmente interés por lo revolucionario de sus conceptos tanto filosóficos como terapéuticos, buscando el bienestar de la manera más natural en una práctica tan amena y llena de sensaciones que se convierte en un estilo de vida realmente gratificante.

La filosofía es sencilla, los orígenes del universo tuvieron su detonante cuando solamente existía “Wu Chi”, podríamos concebir “Wu Chi” como el vacío, lo nada definido, el desorden, pero lo más aceptado en este caso es concepto “Caos”, de esta manera se refieren al estado anterior a la creación del universo.

Por alguna razón y asemejando al “Big Bang” occidental se desencadenó el “Tai Chi”, el movimiento,una actividad orientada hacia el equilibrio, regulación y compensación. El caos se polarizó dando lugar a dos nuevos conceptos, “Yin” y “Yang”, positivo y negativo, fuerzas de cualidades contrarias que interactúan entre ellas dando lugar a toda la existencia. Llamaron Yin a las fuerzas con tendencia a juntarse, concentrarse, crear lo sólido y lo material, y Yang a la energía orientada a la expansión, a la apertura, a lo espiritual.

El rumbo del universo estásometida a la influencia de estos dos conceptos y a las reglas de interacción que se crean entre ellos, la vida según esto es el fruto de esta interacción, el ser vivo solamente es una consecuencia del intercambio de energía Yang del cielo y Yin de la tierra, nuestra salud depende de la capacidad que tengamos de permitir que este intercambio se lleve a cabo en nosotros. Un estado alterado de la salud llega cuando por diversas razones interferimos en el flujo natural del “Chi”* en nuestro sistema, bien por razones físicas, de alimentación o emocionales.

Así las diferentes maneras de potenciar la salud están orientadas a la regulación del sistema energético de muy diferentes formas, la medicina tradicional china incluye implicar al paciente en el mantenimiento de su propia salud, para ello se estudian en diferentes centros hospitalarios de toda China las técnicas milenarias del manejo de la energía desarrolladas tanto por artistas marciales como por monjes que buscan el camino del Tao por la elevación de su energía espiritual (Shen), como por la misma tradición médica de más de tres mil años.

*Llamamos “Chi” o “Qi” (según la representación fonética de nuestros diferentes idiomas de su caracter chino) a las diferentes energías que se crean a partir de este fenómeno.

TAI CHI

Tai Chi es una adaptación occidental de su nombre original, Tai Chi Chuan (o Tai Qi Quan), Chuan significa “puño”, esto denota el aspecto marcial de la práctica de este arte. Originario según la tradición de los monasterios taoístas de las montañas sagradas de Wu Dang ha evolucionado creando diferentes maneras y estilos por toda China, como arte marcial tiene sus particularidades que lo diferencian radicalmente de otros estilos de lucha, su base es la relajación, la intención o capacidad de control y la energía.

Actualmente y sobre todo en occidente se busca en esta práctica otra clase de bondades, lo primero que llama la atención es la belleza de los movimientos, armonía y lentitud, coordinación, relajación, equilibrio, quietud y movimiento, la tranquilidad más absoluta. La marcialidad queda relegada a los orígenes y a los practicantes avezados, en la práctica más popular solamente queda de ella la expresión de los gestos. Esto ha llevado a eliminar en occidente el concepto Chuan, nos referimos al Tai Chi como un sistema de salud.

Físicamente el Tai Chi implica movimiento y relajación, y no solamente entendido de esta manera, Tai significa literalmente lo más grande, lo absoluto, la perfección. De esta manera los practicantes de Wu Dang lo estudian durante toda su vida, cada movimiento del cuerpo debe ser perfectamente coordinado como un todo, actividad, equilibrio, respiración, tranquilidad, la relajación debe ser perfecta.

Esto nos lleva primero a conocer el cuerpo,a movilizar completamente cada articulación de la manera más completa y natural, a corregir y mantener la estructura física en cada acción que llevamos a cabo en la vida diaria. El practicante desarrolla una percepción natural de su cuerpo y sobre todo aprende a utilizarlo con la mayor eficacia, entendiendo por eficacia el mayor rendimiento con el menor riesgo para la salud.

Un ejercicio completo, suave y relajado es clave para mantener el cuerpo en orden sin sufrir un desgaste típico de deportes más duros donde los órganos internos son llevados a niveles de esfuerzo y agotamiento considerables y que llegando a ciertas edades es necesario moderar o incluso abandonar totalmente. Esta práctica mantiene la actividad motora y de los órganos internos de una manera suave y natural que se puede prolongar hasta edades muy avanzadas, llegando a ser en muchas ocasiones uno de los factores más influyentes por los que el cuerpo es capaz llegar a ciertas edades con plenas capacidades.

Pero Tai Chi significa también energía, energía vital, un concepto difícil de asimilar por occidentales pero que en oriente está presente en todo cuanto hacen, desde la medicina, hasta el Feng Shui, las artes marciales, corrientes espirituales, alimentación, arte, la astrología o simplemente para abordar un proyecto. Y esta es la verdadera razón que motiva a los chinos a practicar cada día desde el punto de la mañana, equilibrio y reestablecimiento del sistema energético en consonancia con el universo, esto significa salud y alegría, disfrutar y apreciar la vida y pasar por ella con un verdadero sentido de armonía con la creación, esta es la base fundamental del taoísmo.

A esto nos referimos como la práctica interna del Tai Chi, interiorización, toma de conciencia, cultivo interno, Chi Kung. Desde el movimiento se progresa en la relajación mediante la respiración, y desde ahí a conectar con otro tipo de sensaciones, se aprende a identificar reacciones producidas por la estimulación del Chi y diferenciarlas, reconocer esa actividad en el cuerpo, en los órganos internos y en las emociones, y apreciar como poco a poco la práctica va equilibrando muchas cosas dentro de si mismo.

Para introducirse en la práctica de la meditación los Maestros chinos expresan respecto al Tai Chi que se logra “Domar al caballo de los pensamientos” y “Calmar al tigre de las emociones”.

Comparan la actividad de los pensamientos con un caballo salvaje que corre incansable saltando de un lado a otro por el campo, ahora está aquí y ahora allá, un continuo galopar de pensamientos en la mente del principiante que no cesa, y cuando intenta controlarlo se revela, se vuelve más activo todavia y el practicante se ve desbordado. La práctica repetitiva de los movimientos se asemeja a ese caballo cojido con una cuerda que no para de brincar y patalear, se le hace correr en círculos sobre un eje controlado por la cuerda, y poco a poco se va volviendo más dócil, hasta que se deja llegar hasta el, se deja acompañar y luego tomar las riendas.

De esta manera comparan las emociones con un tigre salvaje, puede identificarse en la pradera por su forma de moverse, felina, suave, armoniosa, mostrando la imagen de la tranquilidad absoluta, pero en solo un instante es capaz de saltar con una furia extrema para abalanzarse sobre una presa y descargar sobre ella. Es necesario reconocer a este tigre con lo que ello representa y mantenerlo estable.

Así la práctica del Tai Chi está totalmente reconocida y recomendada en un primer nivel para personas que buscan una actividad de mantenimiento suave y eficaz, y en un segundo nivel para personas que buscan un medio de conectar consigo mismo y practicar la meditación pero por su caracter son incapaces de permanecer sentadas o una posición estática mientras luchan con sus pensamientos.

El Tai Chi es movimiento, por eso estas personas encuentran un enorme apoyo al mantener la mente centrada en la ejecución y la coordinación de las posturas, primero se les induce al controlar y relajar el movimiento, en la medida que se van ejercitando en esto se le lleva a controlar la respiración, y desde ahí se puede entrar en el puro trabajo de meditación de manera muy natural, en esto consiste el domar al caballo de los pensamientos.

CHI KUNG

Kung o Gong según las diferentes maneras de expresar fonéticamente el caracter chino que lo representa, significa trabajo con dedicación durante largo tiempo, nos referimos así al “cultivo del Chi”. Es una práctica interna de toma de conciencia del Chi en el sistema y se aprende a fomentar su desarrollo natural mediante diferentes tipos de ejercicios, bien en estático o en movimiento como podría ser la práctica del Tai Chi, pero esta es solamente una manera del Chi Kung.

Chi Kung engloba un abanico muy amplio de objetivos. Desde que se tiene conocimiento de la existencia del Chi (aunque las fuentes discrepan se estima que unos tres mil años) y debido a las circunstancias históricas del momento ha ido evolucionando en las diferentes formas de manera generalmente aislada e incluso secreta por practicantes de todo tipo de artes, disciplinas y orientaciones místicas. Es muy reciente todavía la dedicación de investigadores al estudio de toda la materia desarrollada aisladamente con la finalidad de crear prácticas eficaces para la salud, pero el gobierno chino está dedicando esfuerzos en este sentido y se van obteniendo resultados muy satisfactorios.

Se tratra de estudiar el sistema energético, como está diseñado, sus características, sus funciones, sus relaciones dentro de la persona individual y también con el resto del universo.

Se ha demostrado como la actividad cerebral y emocional repercute directamente sobre el equilibrio de este sistema y como esto afecta a los órganos internos y a su salud. Se han identificado vías de circulación de esta energía vital y las relaciones que existen entre ellas. Se han diseñado técnicas de regulación eficaces como la Acupuntura y el Chi Kung.

Si tenemos en cuenta el caracter universal del Chi podremos comprender el Chi Kung como un estilo de vida, todo está energéticamente relacionado y todo tiene que ver con nuestro estado actual de equilibrio, si respiramos, si comemos, si caminamos, si trabajamos, si amamos o nos enfadamos, si observamos o dormimos, todo absolutamente tiene una repercusión sobre nuestra vida y nuestro estado como entes energéticos. Chi Kung supone vivir con plena conciencia, en el presente, observar cada momento y orientar cada acción hacia un estado de armonía.

Por esta misma razón los ejecicios para potenciar este estado son muy diferentes, por un lado se trata directamente sobre los canales por donde circula la energía vital con la finalidad de mantener un flujo regulado y abundante mediante su estimulación, para esto se diseñan multitud de ejercicios en movimiento o en estático. Por otro lado vemos como la actividad mental tiene una influencia directa sobre la energética, bien mostrándose en forma de emociones o desarrollando una capacidad para controlar y dirigir Chi dentro y fuera del sistema.

Estas técnicas son herramientas que nos permiten hacernos cargo de nuestra salud desde un punto de vista de autoconciencia y responsabilidad, tomar las riendas, reconocer nuestro lugar y saber ocuparlo.